Te dije adiós, y acaso ¿te quiero todavía?
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería....
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería....
Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme sola, sabiendo que te perdí,
tal vez empiezo a quererte como jamás te quise.
Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
¿te digo adiós, para toda la vida?
aunque toda la vida siga pensando en ti.
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme sola, sabiendo que te perdí,
tal vez empiezo a quererte como jamás te quise.
Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
¿te digo adiós, para toda la vida?
aunque toda la vida siga pensando en ti.
Un día como este de hace 3 años, te fuiste de mi lado, me dejaste y empecé a odiarte, mas tarde me entere de la verdad y no supe si odiarte mas… Días después de esa terrible noche (porque si fue terrible e inolvidable) te volví a ver y ya estabas con pequeños pero notorios cambios, yo los note. Intentaste convencernos de que era posible arreglar las cosas entre nosotros, pero para mí las cosas ya eran diferentes, y sin posibilidad de arreglo.
Pasaron los días… los meses…, pasó un año; fue un año horrible, todos decían cosas, cosas horribles, y nos decían que eras despreciable y por ello te teníamos que odiar; yo creía que te odiaba, con el pasar del tiempo me dí cuenta de que no es odio lo que siento por vos, es un sentimiento al que todavía no le encuentro nombre, es rechazo en cierta parte por vergüenza a lo que pasó, es miedo porque no me sentiría cómoda al estar con vos de nuevo. Pero si alguien me pregunta qué es lo que siento por vos, por lo que me/nos hiciste, yo respondo: “ no se, se que no quiero volver a estar con él de nuevo, pero no se que siento”, la mayoría piensa que estoy loca, no pueden entender como es que no te odio y la verdad es que yo tampoco lo entiendo, tal vez sea el hecho de que sos mi papá.
En fin el tiempo siguió pasando y cada ves había menos noticias tuyas, al cabo de dos años y unos tantos meses prácticamente nadie te nombraba dejaste de ser el tema de conversación-pelea de un domingo a la tarde y pasaste a ser un simple e-mail en mi casilla de correos.
Hoy, tres años después ya no sos ni una pelea de domingo ni un correo, hoy sos un sueño en mis noches y/o un pensamiento en una hora aburrida de clases. De qué me sirve soñarte, pensarte, o leerte, si no se nada de vos; en uno de los e-mails me escribiste que era lo mas importante en tu vida, si soy lo mas importante que tenes por qué no apareces, por qué no me buscas, es que ya no te importo, ¿ya no me queres?.
Te volví a ver, después de mucho tiempote vi (en foto) y lo que vi me costo reconocerlo, ya no eras ni “curly” ni “ mi papá”, ya no eras estabas totalmente distinto, el verte asi tan cambiado me dolió que el perderte…
No hay comentarios:
Publicar un comentario